Salesianos Zaragoza

La alumna Nieves Segura Parrilla del centro Diocesano Mater Dei de Castellón galardonada, en la 31 edición, por su proyecto “El cerebro y el marketing” con una estancia de una semana de duración en la Facultad de Ciencias de Zaragoza nos relata su experiencia:

INTERNATIONAL SCIENCE WEEK ZARAGOZA (ISWZ)

“Qué nombre tan sencillo para una oportunidad tan grande. Una semana completa de actividades con las que aprender la tradición y cultura de Zaragoza, además de las oportunidades que nos brinda su universidad, compartiendo con gente de todas partes de Europa, creciendo y haciendo amistad con jóvenes entusiasmados y de diversas edades.

El primer día, los nervios estaban a flor de piel, ¿cómo serían? ¿Cómo había de hablarles? ¿Sería capaz de expresarme bien? ¿Entendería todo lo que me dijeran? ¿Sería capaz de quitarme la vergüenza y disfrutar?

Al final todo dio igual porque una vez nos presentamos y comenzamos a hablar ya no había quién nos parara. La cena fue genial, ese primer día empezamos a conocernos y, aunque de vez en cuando nos trabábamos con el inglés, fue una cena muy especial.

Al día siguiente iniciamos con fuerza. A las 9h reunidos para ir a la Universidad de Zaragoza a que nos dieran la bienvenida, con una pequeña introducción a lo que es la Universidad y un poco de la historia de la ciudad. Luego fuimos a su Museo de Ciencias Naturales, donde viajamos millones de años atrás para conocer a las criaturas más fascinantes de la historia, desde los diferentes tipos de trilobites hasta el carolowilhelmina geonostica o el psittacosaurus sp.

Las presentaciones de cada participante estaban muy preparadas, con las que aprendimos un montón acerca del país y la ciudad de origen, claro que los nombres exactos al final se nos escapan a todos, y también de las distintas universidades y sus programas. Para finalizar el día, una visita rápida por la facultad de ciencias y luego un pequeño picnic en la residencia.

Los días pasan rápido y ya estamos a martes, momento en el cual nos esperaba la ciudad de Zaragoza con los brazos abiertos para contarnos su historia, tradición y cultura, uno de los momentos más especiales del programa dividido en dos, una visita a la Aljafería y una ruta por la ciudad.

Por la tarde, comenzábamos con las visitas de los diferentes investigadores, muchos profesores de la universidad, y comenzaron a explicarnos sus diferentes programas de micro y nanotecnología y de BIFI, el Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos, una completa maravilla. Esa misma tarde acabamos agotados, pero nos fuimos todos a un bar para aprovechar al máximo y compartir todos juntos esta gran experiencia.

El miércoles llegó y continuamos con las charlas de los investigadores, sin embargo, en esta ocasión nos hablaron acerca de química, donde la primera de ellas incorporaba una pequeña sorpresa, un juego creado por la Universidad de Zaragoza para entrenar tus conocimientos sobre esta asignatura. Por la tarde, una conferencia extraordinaria de las manos de Carlos Pobes, antiguo alumno del centro e investigador, quien nos habló acerca de su vivencia en el Polo Sur. Terminó rápidamente y de ahí fuimos a Puerto Venecia, el centro comercial de mayor tamaño de Zaragoza, un gran lugar para disfrutar tanto niños como adultos.

Ya estábamos a jueves y nos fuimos a los Pirineos, un paraíso natural impresionante. El viaje se quedó corto para poder acabar de descansar, pero las dos grandes actividades programadas valieron mucho la pena. La primera fue la visita al laboratorio subterráneo de Canfranc, a 800 metros de profundidad y más de 1200 metros cuadrados. Es un espacio de muy baja radiactividad, ideal para conocer mejor el universo y ver las fronteras de la física de partículas y astropartículas. Y después de comer, una pequeña ruta geológica para investigar acerca de la creación de esta cordillera montañosa.

Y llegó el viernes, último día, donde por la mañana tuvimos dos charlas más, aunque en esta ocasión nos dividieron en tres o cuatro grupos. Las actividades prácticas, aunque en mi caso no lo fueron, trataron sobre la Biología inmunitaria y la importancia de las proteínas en unión con el uso de la biotecnología. Después de comer fue la despedida, la clausura de esta gran experiencia oficialmente, claro que nosotros la alargamos un poco a la noche.

Las despedidas siempre son difíciles y despedirse de gente tan especial lo es aún más, aunque ahora con las nuevas tecnologías la distancia es mucho menor. Los días vividos aquí han sido muy especiales, la oportunidad que les brindó la Universidad de Zaragoza y que me ha brindado Premio Don Bosco ha sido fantástica. No sólo he conocido a personas maravillosas, tanto jóvenes como adultos, sino que he aprendido mucho acerca de las posibles salidas de cada carrera de ciencias y sus zonas de aplicación en la vida cotidiana. Ahora creo estar mejor preparada para comenzar mi carrera, Medicina, y sólo puedo dar mi más sincero agradecimiento por este gran regalo que me han hecho.”

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